Historia Apucito

Nuestro Colegio inicia sus actividades en el año 1977, en las instalaciones de la APUC en el Trigal, este organismo gremial estaba presidido para ese entonces por la Profesora Edmeé Betancourt. Esta Institución educativa nace como una conquista gremial de la APUC, para atender las necesidades educativas de los hijos de sus agremiados. Fue su primera Directora la Prof. Noris Alvarado, contando con las asesorías de las profesoras Nancy Sarquís, Ana Mercedes Tortolero, Ibelice de Lozada y Edelmira Franceschi, pioneras de esta idea y quienes determinaron el marco filosófico y pedagógico inicial.

APUCITO en sus primeros días contaba con sólo 60 niños en el nivel de Preescolar, hoy en día, dos décadas después, cuenta con más de 340 alumnos desde Preescolar hasta el Diversificado. A lo largo de los años la Institución ha fundamentado su funcionamiento en su carácter experimental, lo que permite el desarrollo de diversos Proyectos de Investigación Educativa. El ejemplo más palpable de esta circunstancia es el haber sido el primer Colegio del Estado Carabobo que diseñó su acción pedagógica en el constructivismo, hoy oficializado por el Ministerio de Educación mediante la Reforma Curricular del año 1997.

El Instituto funcionó durante muchos años en diferentes zonas de la ciudad por carecer de sede propia: estuvo en el Trigal (Centro y Norte), en Guaparo, en Santa Cecilia Urbanización Carabobo y en el Recreo. En estos últimos años, además de la sede propia ubicada en la Urbanización La Trigaleña, el Colegio vio como la Prof. Ana Sequera, Directora por 18 años, fue sustituida por el Prof. Nelson Suárez. Tuvimos las dos primeras promociones de bachilleres y se crearon espacios académicos nuevos: la Biblioteca, los laboratorios de Telemática, el salón de música y el de audiovisual.

El Colegio nace para satisfacer una necesidad gremial. Desde sus inicios el Instituto Experimental "Simón Bolívar" (APUCITO) surgió para satisfacer las necesidades educativas de los hijos de los profesores de la Universidad de Carabobo que estaban afiliados a la Asociación de Profesores de esta casa de estudios. Estas circunstancias iniciales marcaron la vida del Colegio. La visión primigenia estuvo determinada por este hecho y siempre ha guiado a quienes lo han dirigido: el objetivo es que su costo de funcionamiento sea parte integral del salario del profesor universitario. Es decir, ofrecer un servicio educativo de alto nivel pero a costos sensiblemente inferiores a los Colegios de la misma calidad.

 

En este proceso se ha transitado por distintas experiencias. Inicialmente la APUC pagaba integralmente los salarios de los docentes y ofertaba el servicio como parte de otros que el gremio brindaba a sus afiliados. En otra época, el pago de matrícula de los padres y representantes constituyó la única fuente de ingreso. Desde hace algunos años la Universidad aporta un porcentaje –mínimo por cierto- del presupuesto anual y es aspiración de los miembros de la comunidad de padres y representantes que este aporte sea mayor para el incremento anual de la matrícula sea ínfimo. Sólo si la Universidad de Carabobo, sea directamente o a través de la APUC, asume una proporción considerable de los gastos de funcionamiento de la Institución será posible la visión de que este servicio sea parte del salario social del profesor universitario, como lo son los servicios médicos odontológicos, el H.C.M., el Camuc y otros.

 

 

Atención individualizada
Otro elemento determinante en el proyecto pedagógico de APUCITO es el respeto a la individualidad de los niños y adolescentes. Este respeto se concreta en dos orientaciones fundamentales. La primera de ellas es la decisión de tener un grupo pequeño de alumnos por sección. El proyecto fue diseñado para atender hasta 48 alumnos por sección y estas circunstancias impiden una atención individualizada. En este contexto el Colegio se erigió en una opción pedagógica atractiva e innovadora.

 

 

Otro aspecto importante de la atención individualizada es el respeto a los ritmos de aprendizaje de cada alumno y evaluar de manera particular a cada estudiante. En distintas épocas se han atendido estudiantes con necesidades especiales –no sólo en lo cognitivo, también en lo emocional- y han culminado exitosamente sus estudios. En ello siempre ha jugado un papel preponderante la atención individualizada de los alumnos y el contar con recursos humanos sensibles a estas circunstancias y la presencia de un equipo multidisciplinario que presenta a nuestros representantes las alternativas viables para superar la situación de estos niños o jóvenes.

 

La elección del constructivismo
El carácter experimental de APUCITO lo ha impulsado a estar atento a las innovaciones pedagógicas del mundo de hoy, por cierto, no por un afán de copiar formulas didácticas ajenas a nuestra cultura e idiosincrasia. Nuestra intención es construir una alternativa pedagógica exitosa frente a la educación tradicional venezolana, estando ésta fundamentada esencialmente en el conductismo y en una opción pedagógica autoritaria y poco estimuladora de las potencialidades creativas de niños y jóvenes. Igualmente en una ignorancia al derecho de los alumnos a ser oídos y respetados.

Exactamente hace diez años el Instituto eligió acogerse a lo que en aquella época denominamos la “nueva propuesta” y que hoy se conoce como constructivismo. Con esta decisión nos adelantamos, por así decirlo, en ocho años a la reforma curricular que actualmente adelanta el Ministerio de Educación. La historia de esta última década nos ha mostrado un desarrollo del constructivismo pedagógico en toda la América Latina y de su consolidación definitiva en Europa. Venezuela no podía escapar a esta ola de renovación pedagógica, signo de los tiempos actuales.

 

* El avance de esta opción se debe esencialmente a la propuesta de una planificación académica fundamentada en los intereses de los estudiantes (Proyecto Pedagógico de Aula) y que se sustente en los conocimientos previos sobre los contenidos a dar. Este cambio implica una revolución pedagógica: los contenidos deben surgir de un proceso de negociación con los estudiantes y responder a actividades que resulten significativas para ellos. Esta “planificación por proyectos” tiene la bondad de enganchar emocionalmente al alumno con las actividades realizadas, de esta manera el proceso de enseñanza deja de ser aburrido.

 

 

* Por otra parte, las actividades académicas deben culminar con un producto –bien sea pedagógico o material- que se “muestra” a otros. Por ejemplo, se interactúa con los elementos normativos de la lengua escrita en un contexto de producción de textos funcionales, pudiendo ser un cuento para ser leído a otros o una carta para enviar un mensaje. Este carácter productivo de la planificación garantiza que las actividades realizadas por los estudiantes tengan sentido para ellos e implica una modificación de sus esquemas mentales previos (aprendizaje significativo).

 

* En este proceso los niños y jóvenes aprenden también a cooperar entre ellos para cumplir con las actividades establecidas (aprendizaje cooperativo), aprendiendo uno de otros y apoyándose mutuamente. Para lograr tal proceso los docentes acuden a estrategias que impliquen la interacción de alumnos en situaciones de cooperación: trabajo en equipos, aprendiendo juntos, investigación en grupo, cooperación guiadas y otras más. Estas estrategias requieren una especial disposición física del aula: mesas de trabajo en lugar de los pupitres convencionales y con la estructuración de pequeños grupos.

 

* Igualmente, el constructivismo modifica significativamente el rol de docente, quien pasa del papel de dador de conocimientos a una función mediadora (facilitador de procesos). El maestro se convierte en un promotor de situaciones de aprendizaje en donde se propicie la autonomía de los alumnos, la responsabilidad frente a su propio proceso de aprendizaje y el desarrollo de herramientas metacognitivas que le permitan aprender significativamente en otros contextos.

 

 

* Otro elemento esencial de las proposiciones del constructivismo pedagógico es de aprender a aprender. Esta es, sin lugar a dudas, una de las metas más desafiantes de esta propuesta académica porque implica que los alumnos sean capaces de actuar en forma autónoma y autorregulada en variados y disímiles contextos educacionales. La metacognición se refiere al conocimiento que tenemos sobre nuestros propios procesos y productos de conocimiento y la puesta en práctica de estos conocimientos para su uso en otras “tareas de aprendizajes” y en la solución de problemas.

 

 

* La revisión de las formas tradiciones de enseñanza también exige un estudio detallado de las formas de evaluación para determinar los distintos tipos de conocimientos que los alumnos han adquirido en el contexto escolar. Tradicionalmente la escuela evalúa cuantitativamente, asignando calificaciones al desempeño delos estudiantes y soslaya la descripción de los procesos que cada estudiante vive en las situaciones de aprendizaje que se presentan en la escuela. Durante años el Colegio tuvo que luchar en contra de las exigencias de las calificaciones por parte del Ministerio de Educación, circunstancia que se oponía a la propuesta de Apucito. Sin embargo, se decidió calificar por procesos de aprendizajes y dar a cada fase del proceso una ponderación adecuada y no calificar por el producto de ese proceso. Una manera furtiva de introducir la descripción de los procesos de aprendizajes en un contexto de evaluación cuantitativa.

 

 

Hoy en día, aprobada la Reforma Curricular desde el año 1997 y oficializada la evaluación cualitativa en la I y II Etapa de la Escuela Básica desde Diciembre de 1999 (Resolución 265), se abre un espacio muy importante para el constructivismo: la evaluación debe describir los procesos que vive cada alumno y no calificarlos cuantitativamente porque se convierte en un estímulo a la competencia y no propicia la cooperación entre los niños y jóvenes. Por otra parte, los alumnos no son respetados en su ritmo de aprendizaje y crea un ambiente sancionatorio inadecuado para los estudiantes menos aventajados.

 

* Otro elemento esencial de esta propuesta pedagógica es la contextualización de los contenidos y proyectos académicos. Se enseña para funcionar en un determinado ambiente scial, geográfico y cultural. Para responder a las exigencias técnicas de una época y para la adquisición de valores que permitan manejarse con asertividad en las circunstancias que la sociedad presenta. Nuestro Colegio aprovecha cada situación que viven los alumnos –dentro y fuera de la escuela- para proponer actividades académicas que permitan que los contenidos programáticos sirvan para funcionar mejor a estos niños y jóvenes en ambientes sociales diversos. Se prepara para vivir y para lograr una calidad de vida cada vez mejor y no se enseña para “pasar un examen” u “obtener una buena calificación”.

 

* Las planificaciones académicas deben respetar el principio de globalización de los contenidos, es decir, los contenidos de las distintas áreas de conocimientos o saberes deben integrarse en una sola actividad dentro del aula, evitando con ello la separación artificial de los conocimientos que los estudiantes deben interiorizar. La planificación por proyecto nos ofrece la alternativa de agrupar contenidos de distintas áreas y los alumnos aprenden que los saberes no están separados y se conjugan armoniosamente a la hora de enfrentar situaciones en contexto sociales distintos al escolar.

 

 

* Ha sido un principio cardinal de nuestra institución en formar para la vida, o lo que es lo mismo: dotar a nuestros estudiantes con herramientas conceptuales (saberes), procedimentales (metacognición) y actitudinales (valores) que le permitan exitosos, con una imagen positiva de sus posibilidades, integrarse socialmente en armonía y asertividad y de ser ciudadanos solidarios y responsables, conocedor de sus derechos y respetuosos de sus deberes. No sólo necesitamos alumnos que manejen contenidos, también debemos formar individuos comprometidos a mejorar socialmente a su familia, su ambiente laboral al país.

 

 

En fin, al Instituto Experimental "Simón Bolívar" (APUCITO) el constructivismo pedagógico se convirtió en una opción con meritorios y positivos sustentos teóricos (Piagett, Vigotsky, Ausubel), contextualizada en América Latina (Ferreiro, Teberotsky, Pimentel, Ódreman) y a partir de Septiembre de 1997 oficializada mediante la Reforma Curricular y el nuevo Currículo Básico Nacional.

 

 

Las perspectivas 
La metacognición mediante el proyecto DHP: El desarrollo de este aspecto de nuestro proyecto pedagógico no ha tenido el empuje deseado, por ello es hora de rediseñarlo. En los próximos años debemos incorporar a los salones, desde la II Etapa de Básica hasta el Diversificado, las herramientas de DHP (Desarrollo de Habilidades del Pensamiento). Para lograr tal fin tenemos que entrenar a nuestros docentes en el manejo de tales herramientas y elegir alguna de las opciones para trabajar, por ejemplo, los cuadernos elaborados por Margarita Sánchez. El Colegio debe aprovechar para esta decisión las experiencias acumuladas por la cátedra de Neuropedagogía de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Carabobo.

 

 

Incorporación de nuevas tecnologías al aula de clase: Hasta ahora el Colegio ha venido trabajando con dos laboratorios de Telemática y atendiendo a toda la población estudiantil, desde el primer nivel de Pre-escolar hasta el segundo de ciencias del diversificado. Sin embargo, este esfuerzo es insuficiente porque no se ha producido la incorporación masiva de las nuevas tecnologías a las actividades cotidianas del Instituto. Tenemos que invertir para que las nuevas tecnologías no sólo se incorporen a las actividades académicas propiamente dicha, también en todos los ámbitos institucionales: administración, uso intensivo de internet para las actividades académicas, crear nuestra comunidad virtual, páginas web, utilización de los correos electrónicos para informar, creaciones de espacios informativos virtuales, formación de los docentes y empleados en el uso de estas tecnologías, facilitar los procesos de adquisición de computadoras personales para nuestros trabajadores. En fin, cotidianizar la utilización de las nuevas tecnologías.

 

 

Uso intensivo del inglés: Además del inglés que como asignatura se ofrece en la III Etapa de la Escuela Básica y en el Diversificado, con las características y la carga horaria que establece el Ministerio de Educación, nuestro Colegio brinda el aprendizaje de este idioma desde primero hasta sexto grado. Pero todo ello resulta insuficiente y, sobre todo, estamos obligados a aprovechar las edades de los niños más pequeños para que interactúen con este idioma. Está planteado incrementar el número de horas de inglés para los más pequeños, incluso para los niños de pre-escolar y mediante esta decisión garantizar que los alumnos de Apucito en verdad aprendan este idioma tan útil en el mundo globalizado de hoy.

 

 

Trabajo en valores: Tal vez el reto mayor de nuestro proyecto académico es lograr un acuerdo entre los padres, los estudiantes y los docentes para establecer un Proyecto en Valores que rescate las actitudes necesarias para transformar el entorno escolar en un espacio para el respeto, la tolerancia, la ecología, la democracia y la solidaridad, en medio de un ambiente que rescate los significados más preciados de nuestra nacionalidad y que incorpore aquellas tradiciones que perfilan a nuestra cultura. Hoy más que nunca debemos construir un entendimiento entre los miembros de la comunidad educativa para todo el Colegio marche en la misma dirección. Una de las decisiones claves, y que deben ser consultadas para crear una base apoyo, es incorporar los valores a la evaluación descriptiva de los alumnos y reservar en un 25% las actividades relativas a este Proyecto en Valores en las planificaciones semanales de los docentes, tanto en pre-escolar como en la I y II Etapa de Básica.

 

 

Actividades Integrales: La escuela debe convertirse en un espacio en donde se desarrollen actitudes éticas, sociales, artísticas, y deportivas de los alumnos. Las actividades de este tipo tiene que incorporarse sostenidamente al accionar diario de la escuela. Para que tal objetivo se logre en los próximos años Apucito debe invertir en instalaciones adecuadas para este tipo de actividades y seleccionar un grupo de facilitadores que formen a nuestros niños y jóvenes en esta área. Estas actividades integrales ofrecerán un ambiente adecuado para que fructifiquen vocaciones que de otra forma no tendrían oportunidad de aparecer.